Tantum Ergo
Tantum Ergo Sacramentum
Antes de la bendición con el Santísimo
Adoremos reverentes al Señor Sacramentado, cante el rito del presente, superior al del pasado; nuestros ojos lo contemplan con filial y humilde fe.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, y al Espíritu Señor; al Dios Santo, uno y trino, alabanza y bendición; suba al cielo en testimonio el incienso del amor. Amén.
Ver en latín
Tantum ergo Sacramentum veneremur cernui: et antiquum documentum novo cedat ritui: praestet fides supplementum sensuum defectui. Genitori, Genitoque laus et iubilatio, salus, honor, virtus quoque sit et benedictio: procedenti ab utroque compar sit laudatio. Amen.
De dónde viene
Las dos estrofas finales del «Pange lingua». Se cantan de rodillas antes de la bendición; quien las canta en Jueves Santo o en Corpus puede ganar indulgencia plenaria.
Fuente Himno «Pange lingua», sto. Tomás de Aquino (1264)
Para entender la oración
Lecturas breves para quien desee ir más hondo.
En pocas palabras La oración explicada en un párrafo
El Tantum ergo son las dos estrofas finales del Pange lingua, el himno eucarístico de santo Tomás de Aquino. Se cantan de rodillas justo antes de la bendición con el Santísimo, mientras se inciensa la custodia. Su idea central es que los ojos no ven más que pan y que la fe suple lo que a los sentidos les falta. Quien las canta el Jueves Santo o en el Corpus puede ganar indulgencia plenaria.
Frase a frase Qué dice cada parte y de dónde viene
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«Adoremos reverentes al Señor Sacramentado»
Son las dos estrofas finales del «Pange lingua», el himno más célebre de santo Tomás de Aquino. Se cantan de rodillas justo antes de la bendición con el Santísimo.
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«cante el rito del presente, superior al del pasado»
El verso latino dice «et antiquum documentum novo cedat ritui»: el rito antiguo deja paso al nuevo. No lo desprecia: lo da por cumplido, como el cordero pascual queda cumplido en la cruz.
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«nuestros ojos lo contemplan con filial y humilde fe»
El original es más audaz: «praestet fides supplementum sensuum defectui», que la fe supla lo que a los sentidos les falta. Los ojos no ven más que pan; la fe completa lo que ellos no alcanzan.
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«suba al cielo en testimonio el incienso del amor»
Durante estas estrofas se inciensa el Santísimo. El humo que sube es la imagen más antigua de la oración: «Suba mi oración como incienso en tu presencia» (Salmo 141, 2).
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«Antes de la bendición»
Terminado el canto, el sacerdote toma la custodia con el velo humeral y bendice en silencio. La Iglesia concede indulgencia plenaria a quien canta estas estrofas el Jueves Santo o en la fiesta del Corpus.
La escena en el Evangelio Juan 12, 23-24. 27-28. 32-33
Poco antes de su Pasión, unos griegos piden ver a Jesús. Él responde hablando de su hora, y anuncia lo que ocurrirá cuando sea levantado en la cruz:
Jesús les contestó: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. En verdad les digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto». «Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: “Padre, líbrame de esta hora”. Pero si por esto he venido, para esta hora: Padre, glorifica tu nombre». «Y yo, cuando sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.
Juan 12, 23-24. 27-28. 32-33
El grano de trigo que muere para dar fruto es la imagen que une la cruz y el pan. Cuando el himno canta ante la hostia elevada, canta ante ese fruto: lo que se adora en la custodia nació de aquella hora.
Para rezarla hoy Hoy, al recibir una bendición, recíbela de rodillas y en silencio, sin apurar el momento.