Un sacerdote cierra el sagrario junto a la lámpara encendida

Sea por siempre bendito y alabado

Al reservar el Santísimo en el sagrario

Sea por siempre bendito y alabado el Santísimo Sacramento del altar.

Alaben al Señor, todos los pueblos, todas las naciones lo celebren, porque es grande su misericordia con nosotros, y la fidelidad del Señor dura para siempre.

De dónde viene

Aclamación popular hispanoamericana unida al salmo más breve del salterio, con la que el pueblo despide al Santísimo cuando vuelve al sagrario.

Fuente Salmo 117 (116) · Aclamación tradicional de la Bendición

Para entender la oración

Lecturas breves para quien desee ir más hondo.

En pocas palabras La oración explicada en un párrafo

Es la aclamación con que el pueblo despide al Santísimo cuando vuelve al sagrario, muy extendida en Hispanoamérica. Se dice en voz alta y entre todos, y va unida al Salmo 117, el más breve de toda la Biblia: dos versículos que dan dos razones para alabar, la misericordia de Dios y su fidelidad. Cuando se cierra el sagrario, queda encendida la lámpara roja que señala que Cristo está allí.

Frase a frase Qué dice cada parte y de dónde viene
  1. «Sea por siempre bendito y alabado el Santísimo Sacramento del altar»

    Es la aclamación con que el pueblo despide al Santísimo cuando vuelve al sagrario. Se dice en voz alta y entre todos: no es una oración privada, sino una despedida.

  2. «Alaben al Señor, todos los pueblos»

    Lo que sigue es el Salmo 117 entero, el más breve del salterio: dos versículos. La liturgia lo elige precisamente por eso, para el momento en que ya no hay tiempo para más.

  3. «todas las naciones lo celebren»

    San Pablo cita este salmo para probar que la salvación alcanza también a los que no son de Israel (Romanos 15, 11). En dos líneas, el salmo más corto es el más universal.

  4. «porque es grande su misericordia con nosotros, y la fidelidad del Señor dura para siempre»

    Las dos palabras que la Biblia repite más al hablar de Dios: misericordia y fidelidad. La primera es lo que da sin deber; la segunda, que no se desdice.

  5. «Al reservar el Santísimo en el sagrario»

    Cuando se cierra la puertecita del sagrario queda encendida la lámpara roja que señala que Cristo está allí. Esta aclamación es popular en Hispanoamérica y se ha ido extendiendo desde allí.

La escena en el Evangelio Salmo 117

Es el salmo más breve de todo el salterio: dos versículos completos, sin introducción ni desarrollo. Se cantaba en el templo de Jerusalén y la Iglesia lo reza entero:

Alaben al Señor, todas las naciones, aclámenlo, todos los pueblos. Porque es fuerte su misericordia con nosotros, y la fidelidad del Señor dura por siempre. Aleluya.

Salmo 117

Dos líneas y dos razones: misericordia y fidelidad. No hace falta más. San Pablo lo citó para mostrar que la alabanza de Israel estaba destinada desde el principio a todos los pueblos.

Para rezarla hoy Hoy, al pasar frente a una iglesia, mira si está encendida la lámpara del sagrario y reza esta aclamación.