La Virgen María en la mañana de Pascua, ante el sepulcro vacío

Reina del cielo

Regina Caeli

En lugar del Ángelus, desde el Domingo de Pascua hasta Pentecostés

Reina del cielo, alégrate; aleluya. Porque el Señor, a quien has merecido llevar; aleluya. Ha resucitado, según predijo; aleluya. Ruega al Señor por nosotros; aleluya.

V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya. R. Porque verdaderamente ha resucitado el Señor; aleluya.

Oremos: Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría: concédenos, por su Madre, la Virgen María, alcanzar los gozos de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Ver en latín

Regina caeli, laetare, alleluia. Quia quem meruisti portare, alleluia. Resurrexit, sicut dixit, alleluia. Ora pro nobis Deum, alleluia.

De dónde viene

Antífona del siglo XII. La tradición cuenta que san Gregorio Magno oyó a los ángeles cantar sus tres primeros versos durante una procesión en Roma, y él añadió el cuarto. Se reza de pie, porque es tiempo de resurrección.

Fuente Antífona mariana del tiempo pascual · Liturgia de las Horas

Para entender la oración

Lecturas breves para quien desee ir más hondo.

En pocas palabras La oración explicada en un párrafo

El Regina Caeli es la antífona de Pascua: sustituye al Ángelus desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés. Son cuatro líneas que invitan a María a alegrarse porque el Hijo que llevó en su seno ha resucitado, y cada una termina en aleluya, la palabra que la Iglesia calla toda la Cuaresma. Se reza de pie, nunca de rodillas: en tiempo pascual se ora erguido.

Frase a frase Qué dice cada parte y de dónde viene
  1. «Reina del cielo, alégrate; aleluya»

    La primera palabra es una orden de alegrarse, dirigida a quien más había sufrido. Es la misma palabra griega del saludo del ángel en la Anunciación, «alégrate», que vuelve ahora en la mañana de Pascua.

  2. «Porque el Señor, a quien has merecido llevar»

    Recuerda lo que María hizo posible: llevar en su seno a quien ahora ha vencido a la muerte. El Regina Caeli une el principio y el final de la vida de Jesús en una sola frase.

  3. «Ha resucitado, según predijo»

    «Según predijo» subraya que la Resurrección no fue una sorpresa improvisada: Jesús la había anunciado tres veces a sus discípulos (Marcos 8, 31; 9, 31; 10, 34), aunque ellos no lo entendieran.

  4. «Aleluya»

    Repetido cuatro veces. Es una palabra hebrea, «hallelu-Yah», «alaben al Señor», que la Iglesia calla durante toda la Cuaresma para devolverla en la noche de Pascua. Por eso aquí suena a fiesta.

  5. «Desde el Domingo de Pascua hasta Pentecostés»

    En esos cincuenta días sustituye al Ángelus, y se reza de pie, no de rodillas: la Iglesia antigua prohibió arrodillarse en tiempo pascual, porque quien celebra la Resurrección reza erguido.

La escena en el Evangelio Juan 20, 11-16

El primer día de la semana, muy temprano, María Magdalena ha encontrado la piedra quitada y ha avisado a los discípulos. Se queda sola junto al sepulcro, llorando:

María estaba fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntaron: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les contestó: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dijo: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?». Ella, tomándolo por el hortelano, le respondió: «Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». Jesús le dijo: «¡María!». Ella se volvió y le dijo: «¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!».

Juan 20, 11-16

El reconocimiento no llega por una explicación, sino por el propio nombre pronunciado. La alegría de Pascua que canta el Regina Caeli empieza así: alguien que llora y oye que la llaman por su nombre.

Para rezarla hoy Hoy, si estás en tiempo de Pascua, reza el Regina Caeli de pie y en voz alta al menos una vez.