El Sagrado Corazón de Jesús

Letanías del Sagrado Corazón

En junio, mes del Sagrado Corazón, y los primeros viernes

Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros. Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros. Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

(A cada invocación se responde: «ten piedad de nosotros».)

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre, Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, Corazón de Jesús, de majestad infinita, Corazón de Jesús, templo santo de Dios, Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, Corazón de Jesús, sagrario de justicia y de amor, Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, Corazón de Jesús, rey y centro de todos los corazones, Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad, Corazón de Jesús, en quien el Padre se complació, Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, Corazón de Jesús, saturado de oprobios, Corazón de Jesús, molido por nuestros crímenes, Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, Corazón de Jesús, traspasado por la lanza, Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, Corazón de Jesús, víctima por los pecadores, Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan, Corazón de Jesús, esperanza de los que mueren en ti, Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

V. Jesús, manso y humilde de Corazón. R. Haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Oremos: Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu Hijo muy amado y los actos de alabanza y satisfacción que te ofrece en nombre de los pecadores; y a los que imploran tu misericordia, concédeles el perdón en nombre de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

De dónde viene

Reúnen treinta y tres invocaciones —una por cada año de la vida de Cristo— tomadas de la Escritura y de los Padres. León XIII las aprobó para toda la Iglesia en 1899, el mismo año de la consagración del género humano.

Fuente Aprobadas por el papa León XIII para toda la Iglesia (1899)

Para entender la oración

Lecturas breves para quien desee ir más hondo.

En pocas palabras La oración explicada en un párrafo

Las letanías del Sagrado Corazón reúnen treinta y tres invocaciones, una por cada año de la vida de Cristo, tomadas casi todas de la Escritura y de los Padres de la Iglesia. Se responde siempre lo mismo: «ten piedad de nosotros». El papa León XIII las aprobó en 1899, el mismo año en que consagró el mundo al Corazón de Jesús. Se rezan en junio, mes del Sagrado Corazón, y los primeros viernes.

Frase a frase Qué dice cada parte y de dónde viene
  1. «Treinta y tres invocaciones»

    Una por cada año de la vida de Cristo. No son ocurrencias devotas: casi todas están tomadas literalmente de la Escritura o de los Padres de la Iglesia. León XIII las aprobó para toda la Iglesia en 1899.

  2. «Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios»

    La invocación más técnica de la letanía, y la que la sostiene entera: el corazón que se venera es el de un hombre verdadero que es a la vez Dios verdadero. Sin eso, la devoción sería sentimentalismo.

  3. «Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad»

    La imagen del fuego recorre toda la devoción, y por eso el Corazón se representa en llamas. Jesús mismo dijo: «He venido a prender fuego en el mundo» (Lucas 12, 49).

  4. «Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia»

    Es una fórmula del Antiguo Testamento repetida muchas veces (Salmo 103, 8; Éxodo 34, 6), aplicada ahora al corazón de Cristo. La letanía enlaza así lo que Israel sabía de Dios con lo que se ve en Jesús.

  5. «Corazón de Jesús, traspasado por la lanza»

    El origen de toda la devoción: el costado abierto en la cruz (Juan 19, 34). Los Padres de la Iglesia vieron allí nacer a la Iglesia, como Eva nació del costado de Adán dormido.

  6. «Los primeros viernes de mes»

    La costumbre nace de las apariciones a santa Margarita María de Alacoque en Paray-le-Monial, en 1675. Junio es el mes dedicado al Sagrado Corazón, y en él se rezan estas letanías a diario.

La escena en el Evangelio Efesios 3, 14-19

San Pablo escribe desde la cárcel a los cristianos de Éfeso. En medio de la carta se interrumpe, se pone de rodillas y ora por ellos. Lo que pide no es que entiendan más, sino que puedan abarcar algo que no se abarca:

Por eso doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra, pidiéndole que les conceda, según la riqueza de su gloria, ser vigorosamente fortalecidos por su Espíritu en el hombre interior. Que Cristo habite por la fe en sus corazones, para que, arraigados y cimentados en el amor, puedan comprender, junto con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento.

Efesios 3, 14-19

Pablo mide el amor de Cristo en cuatro dimensiones, como si fuera un espacio, y enseguida reconoce que supera todo conocimiento. Una letanía de treinta y tres títulos hace lo mismo: rodea con muchas palabras algo que ninguna alcanza.

Para rezarla hoy Hoy, al rezar las letanías, elige la invocación que más te conmueva y vuelve a ella al terminar.