Novena a la Inmaculada Concepción

Preparando la novena…

Sobre esta novena Las oraciones, el plan de los nueve días y cómo se reza

Novena a la Inmaculada Concepción

Nueve días contemplando a la Virgen sin pecado, llena de gracia desde el primer instante de su concepción.

Esta novena a Inmaculada Concepción de María se reza tradicionalmente durante los nueve días previos a su fiesta, el 8 de diciembre. Son nueve días consecutivos de oración: cada día se medita un aspecto distinto de la devoción y se presenta una petición propia. Si un día se interrumpe, aquí puedes retomarla donde quedaste.

Cómo se reza cada día

  1. Señal de la Cruz
  2. Oración inicial
  3. Meditación del día
  4. Padre Nuestro, Avemaría y Gloria
  5. Petición del día
  6. Oración final

Los nueve días completos

Abre cada día para leer su meditación y su petición. Es el mismo texto que usa el rezo guiado, disponible también sin JavaScript.

  1. Día 1 — Concebida sin pecado Gracia original

    Meditación

    Desde el primer instante de su existencia, María fue preservada del pecado original. Mientras nosotros venimos al mundo con la herida heredada de Adán y Eva, ella fue creada en el amor pleno de Dios. Eso no la separa de nosotros — la pone como la primicia de lo que la Iglesia entera será al final.

    Petición

    Madre Inmaculada, intercede para que mi vida participe cada día más de esa pureza que en Ti fue desde el principio.

  2. Día 2 — Llena de gracia Don de Dios

    Meditación

    "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo" (Lc 1,28). El ángel saluda a María con un título: "Llena de gracia". No "vaso a llenar" sino "ya plenamente colmada". Toda gracia que Dios derrama en nosotros pasa por ese vaso desbordante.

    Petición

    Madre llena de gracia, derrama sobre mí algo de esa gracia que en Ti rebosa. Hazme dócil al Espíritu Santo.

  3. Día 3 — Hija predilecta del Padre Filiación

    Meditación

    El Padre eterno miró desde toda la eternidad a esta joven de Nazaret y la eligió como Madre de su Hijo. María es la criatura más amada por el Padre. Y en ella, el Padre nos muestra qué tanto puede amar a una criatura sencilla.

    Petición

    Padre celestial, por amor a tu hija predilecta, ten misericordia de mí, tu hijo necesitado.

  4. Día 4 — Madre del Verbo encarnado Encarnación

    Meditación

    María dijo "sí" y el Verbo se hizo carne en su seno. La pureza de María hizo posible el habitáculo del Dios infinito. Por su Inmaculada Concepción, ella estaba preparada desde antes para recibir el misterio que ninguna otra criatura podría haber recibido.

    Petición

    Madre del Verbo, prepara mi corazón para recibir a Cristo. Hazme dócil a su voluntad como tú lo fuiste.

  5. Día 5 — Esposa del Espíritu Santo Esponsalidad

    Meditación

    "El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra" (Lc 1,35). María es la esposa mística del Espíritu Santo. Por eso, cuando queremos al Espíritu, María nos lo trae. Cuando queremos a María, el Espíritu nos la presenta.

    Petición

    Esposa del Espíritu Santo, atrae sobre mí la lluvia de gracia que solo Tu intercesión obtiene.

  6. Día 6 — La que aplasta la cabeza de la serpiente Victoria

    Meditación

    Desde el Génesis: "Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; ella te aplastará la cabeza" (Gen 3,15). María Inmaculada es la mujer del Apocalipsis, vestida de sol, con la luna a sus pies. Su victoria sobre el mal nos da esperanza en nuestras propias luchas.

    Petición

    Madre vencedora, intercede en mi lucha contra las tentaciones. Que tu pie pisotee al enemigo que me asedia.

  7. Día 7 — Refugio de pecadores Misericordia

    Meditación

    Aunque María nunca pecó, no se aparta del pecador. Al contrario, los Padres de la Iglesia la llamaron "refugio de los pecadores". Su pureza no la hace distante sino más capaz de acoger a los que se acercan con humildad. Hoy le presento mis pecados.

    Petición

    Madre Inmaculada, refugio de los pecadores, no te apartes de mí. Lleva mi alma manchada a la fuente de tu Hijo.

  8. Día 8 — Asunta en cuerpo y alma Esperanza del Cielo

    Meditación

    Como fue concebida sin pecado, María tampoco conoció la corrupción de la muerte. Fue asunta en cuerpo y alma al Cielo, donde reina junto a su Hijo. En ella vemos lo que la Iglesia entera espera: la resurrección y la gloria.

    Petición

    Madre Asunta, abre para mí el camino del Cielo. Que mi vida apunte siempre hacia esa Patria donde tú me esperas.

  9. Día 9 — Te entrego mi vida Consagración total

    Meditación

    Después de nueve días contemplando tu pureza inmaculada, María, te entrego mi vida entera. Toma mi corazón, mis trabajos, mi familia, mis sueños. Bajo tu manto inmaculado los pongo todos. Que nunca me aparte de ti.

    Petición

    María Inmaculada, te consagro hoy mi alma, mi cuerpo, mi vida toda. Soy tuyo, todo tuyo. Llévame al Cielo de tu Hijo.

Oración inicial

Augustísima Reina de los Cielos, soberana Señora de los Ángeles, Madre de mi Señor y Madre mía: postrado humildemente a tus pies, vengo a saludarte como a la elegida desde toda la eternidad para ser Madre del Verbo encarnado. Tu Inmaculada Concepción es el primer destello de la redención. Bendita seas, Madre toda pura. Concédeme la gracia que con humildad te pido durante esta novena. Amén.

Oración final

María Inmaculada, vencedora de la antigua serpiente, refugio de pecadores: bajo tu manto me cobijo, en tus manos me entrego. Que como tú aceptaste sin reservas el plan de Dios, yo también sepa decir mi "fiat" cada día. Salve, Reina concebida sin pecado. Amén.