Novena a la Virgen de Guadalupe

Preparando la novena…

Sobre esta novena Las oraciones, el plan de los nueve días y cómo se reza

Novena a la Virgen de Guadalupe

Nueve días con la Madre que dijo a Juan Diego: «¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?». Patrona de las Américas.

Esta novena a Nuestra Señora de Guadalupe se reza tradicionalmente durante los nueve días previos a su fiesta, el 12 de diciembre. Son nueve días consecutivos de oración: cada día se medita un aspecto distinto de la devoción y se presenta una petición propia. Si un día se interrumpe, aquí puedes retomarla donde quedaste.

Cómo se reza cada día

  1. Señal de la Cruz
  2. Oración inicial
  3. Meditación del día
  4. Padre Nuestro, Avemaría y Gloria
  5. Petición del día
  6. Oración final

Los nueve días completos

Abre cada día para leer su meditación y su petición. Es el mismo texto que usa el rezo guiado, disponible también sin JavaScript.

  1. Día 1 — La Madre que viene a buscarnos Visitación

    Meditación

    La Virgen no esperó a que Juan Diego subiera al cielo: bajó ella al cerro del Tepeyac. María sigue saliendo a nuestro encuentro hoy, en los lugares más comunes de nuestra vida. No tenemos que ser perfectos para que ella nos visite — basta con escuchar su llamada.

    Petición

    Madre de Guadalupe, ven a mi encuentro. Hazme ver tu paso por mi vida en las cosas pequeñas y cotidianas.

  2. Día 2 — La ternura Ternura maternal

    Meditación

    «¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud?». Las palabras más tiernas de toda la Sagrada Tradición americana. María no nos habla con altura, nos habla como una madre que se inclina sobre su hijo enfermo.

    Petición

    Madre de Guadalupe, cúbreme con tu ternura. Recuérdame que soy tu hijo y que nada me falta bajo tu sombra.

  3. Día 3 — Los humildes Humildad

    Meditación

    María eligió a un indio pobre, Juan Diego, para llevar su mensaje al obispo. Eligió la lengua náhuatl, no el latín. Eligió las flores del cerro, no el oro del templo. Dios mira a los humildes y se los lleva al corazón. La novena pide que nos hagamos pequeños para caber en sus brazos.

    Petición

    Madre de Guadalupe, hazme humilde. Que no busque grandeza sino servir; que mi vida sea flor escondida en el cerro de tu corazón.

  4. Día 4 — La imagen viva Cristo en ella

    Meditación

    En la tilma de Juan Diego, María lleva en su vientre al Verbo encarnado — el cinturón negro que aparece sobre su cintura es signo de embarazo en la tradición náhuatl. Guadalupe es la Madre que nos trae a Cristo. No es ella el centro: es Él. Pero llegamos a Él por ella.

    Petición

    Madre de Guadalupe, llévame a tu Hijo. Que mirándote a Ti, aprenda a mirarlo a Él.

  5. Día 5 — La intercesión Intercesión

    Meditación

    Juan Diego dudaba, su tío estaba enfermo, el obispo no le creía. María intercedió: sanó al tío, convenció al obispo, hizo florecer las rosas en invierno. Hoy también intercede por nosotros, hijo a hijo, ante el Padre. Su súplica es más eficaz que la nuestra.

    Petición

    Madre de Guadalupe, intercede por mí ante tu Hijo. Lleva a Él esta intención que llevo en el corazón.

  6. Día 6 — La esperanza de un pueblo Esperanza

    Meditación

    Cuando apareció Guadalupe, los pueblos del Anáhuac estaban heridos por la conquista, divididos, enfermos. María vino para sanar y unir. Aún hoy, ante la división de nuestros países y familias, ella es la Madre que abre caminos de esperanza.

    Petición

    Madre de Guadalupe, sana a nuestra patria, a nuestra familia, a nuestra Iglesia. Sé la unidad donde reina la división.

  7. Día 7 — La oración constante Perseverancia

    Meditación

    Juan Diego volvió varias veces al cerro. No se rindió ante las dificultades. María enseña la perseverancia en la oración: no porque ella tarde en escucharnos, sino porque la perseverancia es la forma del amor. Nueve días de novena son una pequeña perseverancia.

    Petición

    Madre de Guadalupe, dame perseverancia en la oración. Que no me canse de buscar a Dios, aunque tarde la respuesta.

  8. Día 8 — La Madre de todos Maternidad universal

    Meditación

    María no es solo de Juan Diego, ni solo de México, ni solo de Latinoamérica. Es Madre de la Iglesia entera, Madre de todos los pueblos que la invocan. En Guadalupe, América reconoce a la Madre que reúne a todos los hijos sin distinción.

    Petición

    Madre de Guadalupe, abraza también a quienes aún no te conocen. Sé Madre de los que no saben que tienen Madre.

  9. Día 9 — La consagración Consagración

    Meditación

    Al cerrar la novena, te entrego, Madre de Guadalupe, todo lo que soy. Mi vida, mis trabajos, mi familia, mis seres queridos. Bajo tu manto los pongo todos. Que tu mirada misericordiosa nunca se aparte de nosotros.

    Petición

    Madre de Guadalupe, te consagro mi vida. Sé mi guía, mi refugio y mi esperanza hasta el día en que vea a tu Hijo cara a cara en el Cielo.

Oración inicial

Santísima Virgen de Guadalupe, Madre de Dios y Madre nuestra, que apareciste a Juan Diego diciéndole con ternura: «¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?», recibe hoy nuestra súplica. Estrella de la evangelización, Madre del verdadero Dios por quien se vive, escúchanos. Concédenos durante esta novena la gracia que humildemente te pedimos. Amén.

Oración final

Virgen morena del Tepeyac, refugio de los humildes, esperanza de los pobres, vuelve hacia nosotros tus ojos misericordiosos. Que tu manto cubra a nuestra familia, a nuestra patria y a nuestra Iglesia. Bajo tu protección nos refugiamos, Santa Madre de Dios. Amén.